lunes, mayo 03, 2010

Ya no...

Hola amigos... en esta ocasión nomás quería compartir con uds. este descubrimiento tardío que estoy haciendo de Idea Vilariño... Todos mis prejuicios para con la poesía se están esfumando de a poco... si, supongo que Gabriel tendrá un poco la culpa y bueno, estoy aprendiendo a apreciarla. Muchos podrán decir que este poema es demasiado directo sin metáforas, demasiado simple y todo lo que una cantidad de gente a la que le encantan los adornos, las basuras sobreproducidas, pertenciosas, las palabras que suenan pero que no dicen y todas las porquerías así. Para mi es de una simpleza sencillamente perfecta, de una tristeza profunda, de una belleza que solo puede verse en el abismo. En fin, lo único que me faltaba era hacerme el crítico de poesía...

En esta ocasión le pido perdón srta. Idea, por demorar tanto en enamorarme de lo que escribe, en compartir tu tristeza. Que pena no haber nacido antes, o que vos lo hicieras después... mi hombro siempre estaría disponible y un café siempre habría en la mesa.



YA NO (Idea Vilariño)

Ya no será,
ya no viviremos juntos, no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa, no te tendré de noche
no te besaré al irme, nunca sabrás quien fui
por qué me amaron otros.

No llegaré a saber por qué ni cómo, nunca
ni si era de verdad lo que dijiste que era,
ni quién fuiste, ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido vivir juntos,
querernos, esperarnos, estar.

Ya no soy más que yo para siempre y tú
Ya no serás para mí más que tú.
Ya no estás en un día futuro
no sabré dónde vives, con quién
ni si te acuerdas.

No me abrazarás nunca como esa noche, nunca.
No volveré a tocarte. No te veré morir.




2 comentarios:

monyquiya dijo...

estimado, buen descubrimiento lo de Idea. es curioso, nunca habia visto una foto de ella. si era bonita tambien. disculpe la consulta pero quien va de telonero de andrelo? no dani umpi por favor.... anda mejor de salud? un abrazo

Anónimo dijo...

Ese poema, "ya no" ...es increible intenso y esa intensidad perdura permanece
Ese poema fue escrito para Juan carlos Onetti con quien vivió un romance mientras el poeta estaba casado y su esposa no cela ese encuentro sino esa idea que permanece así en esa otra mujer de ese hombre suyo y el algún punto nunca suyo