So give me coffee and tv easily
I've seen so much, I'm going blind
and i'm braindead virtually
Sociability is hard enough for me
Take me away from this big bad world
and agree to marry me
So we can start over again
Todos los
viejos se reían , no podía entender porqué. No es que la casa de salud
estuviera mal, pero vamos, que es un tiradero de viejos, a cual en peor estado
y mayor abandono familiar, eso si, mucha enfermera y bastante limpitos y
cuidados para cuando llegaban las visitas de fin de semana.
Los niños
correteando y jorobando, tirando algún bastón, berrinches, gritos, los hijos de
los viejos con sus hijos, alguna cuarentona con buenas tetas, adolescentes
demasiado crecidas para su edad y un largo etcétera.
Eso si,
entresemana los habitantes de ese purgatorio pasaban sus horas mirando
televisión, babeando, manteniendo charlas más o menos incoherentes, a veces con
otros, otras consigo mismo o con terceros que solo ellos veían y escuchaban.
Es
martes de tarde, solo una empleada en el lugar cuidando de los veintipico de
vejestorios que allí vivían. Mi abuela lee, es de las pocas que mantienen
medianamente sus facultades de ser humano. Me paro enfrente, levanta la vista
del libro y me sonríe, empezamos bien, aún me recuerda.
El silencio
se apodera del sitio, todos los viejos se callan mientras charlamos mi abuela y
yo. Miro alrededor y simulan que hacen otra cosa. Todos sonríen. Mi abuela me
dice que es una conspiración, que hacen lo mismo siempre, que traman algo, que
deben de ser judíos.
Yo intento
decirle que si bien los judíos tienen un largo historial de conspiraciones a
todo nivel, no creía que aquellos viejos formaran parte de la trama secreta que
llevaría a una multitud de deshechos de la sociedad medio con alzheimer, medio
sin alguna que otra facultad mental o física a conquistar el mundo, que con
suerte podrían comer algún chocolate no recetado, o tocarle el culo a la
empleada de treinta que parecía como de sesenta, pero nunca podían ser parte de
una conspiración.
Mi abuela
se desentendía, charlábamos un rato más, pero minutos después volvía con la teoría.
El tiempo
parece detenerse en cuanto uno cruza el umbral de esos sitios, los celulares
pierden su señal y se entra en el mundo de aquellos viejos, que nada tienen
que hacer más que esperar la muerte, lenta, pasivamente, sin apuro. Las
cortinas de las ventanas que dan al exterior están corridas, la tele pasa pura
basura.
Le doy un
beso a mi abuela, con la promesa de volver pronto, me voy alejando hacia la
puerta, le pido a la empleada que me abra, me doy la vuelta para verla antes de
salir, ella sigue allí sentada, divina, abriendo el libro en donde lo había
dejado, veo al resto de los viejos mirándome, sus bocas desdentadas, miradas
vacías, todos los viejos se reían en silencio, mientras la puerta se cierra
tras de mi.
Ella me quería, de eso estoy
seguro, lo que nunca logré entender era porque, eso y el hecho de que jamás me
respondiera ninguna de las siete mil cartas que por aquellos tiempos envié, con
su nombre y dirección escrito en un sobre y mi sangre e ilusiones como la tinta
jamás me escribió.
Nunca una
respuesta, algunas cartas incluían regalos, hablaban de las cosas que habíamos
pasado juntos, de lo que le gustaba, de lo que me gustaba.
Años
después conocí a un amigo que trabajaba en el correo. Tendría que haberlo
sabido.
Habían
pasado digamos que diez años luego de la última carta y luego de la última
esperanza (tardía es cierto) de recuperar a esa mujer, cuando por amigos en
común me enteré que la habían visto de nuevo en la ciudad. Casada, con dos
hermosos hijos y de la mano de un otrora cartero corriente, ahora devenido en
jefe de la oficina de correos local.
No es que
esto de por si reporte un hecho inusual,
podría decirse que los funcionarios postales son hasta personas, seres humanos
casi iguales a cualquier otro, que pueden amar, querer y
casarse con la mujer que se escapó de tu amor.
Volviendo
al punto, una noche de borrachera con este amigo cartero, estando en su casa,
surgió la propuesta de llamar a unas putas para animar la velada y en esas
cavilaciones, el cartero me dice:
- tengo una
idea mejor, es algo que hacemos los carteros bastante seguido, pero es un
secreto profesional, ¿puedo confiar en que lo mantendrás?
- Claro,
respondí, incumpliendo desde el inicio de estas líneas a mi promesa.
Mi amigo
sacó el bolso lleno de cartas y eligió unas cinco al azar.
- Las de
viejas con chismes son las mejores, me dijo, abriendo una.
Empezó a
leer las líneas, hablaban sobre una mujer casada que engañaba a su marido con
otro, también conocido de la destinataria, al final las palabras explotaban
como una bomba:
"y
espero que puedas encontrar perdón para mi, ese hombre es tu marido".
Así pasaron
las cartas una por una.
Me contó de
la siniestra metodología de los funcionarios, esos seres que uno piensa
incorruptibles. Los custodios de nuestros amores, de nuestros deseos, de
nuestros más profundos secretos. Y al parecer estas gentes, por momentos
aburridas, solían hacer estas cosas en las noches de borrachera, o en las
mañanas de ocio. Abrían las cartas de otros, si, las abrían y las leían, se
reían de las historias de otros, eso los hacía vivir otras vidas, y tanto, que
según mi amigo me contó, algunos carteros, menos íntegros que otros, tomaban
las cartas de amor y empezaban a seguir a la mujer destinataria. Valiéndose de
toda la información que las mismas contenían, incluso de los regalos, buscaban
los momentos perfectos para aparecerse en la vida de nuestras mujeres, nuestras
amadas.
Entonces,
si en una carta, uno escribía un verso de Neruda, que uno mismo decía que a
ella le gustaba, el cartero comenzaba su estrategia sentándose en una plaza con
veinte poemas de amor y una canción desesperada, esperando a que ella pasara.
Mientras la mujer caminaba por su lado, el cartero distraído hacía como que se
le caía el libro, ella se agacha, lo recoge, mira la tapa y le sonríe. Esa
sonrisa era para mi, cartero hijo de puta!!! Eso era de mi historia!!! Y así el
cartero se adueñaba de nuestras vidas.
Obviamente
que partir con toda esta información, que a uno le cuesta años, errores y
desaciertos el adquirir, sirven como anillo al dedo al que anda merodeando y lo
utiliza para ganarse el afecto de una mujer.
Después de
esa noche, me informé un poco más sobre el esposo de mi ex amor.
Y si, sus
destinos como funcionario fueron siempre los de ella. Utilizó todas mis cartas
para levantársela. Y lo hizo, se la levantó, y no sólo eso, le hizo dos hijos,
los dos que yo nunca tuve con ella.
Esos hijos
son míos pensé mientras mi amigo el cartero leía una carta de quinceañeras
bastante picante, en eso llegaron las putas y luego de los primeros diez
minutos perdí un poco el sentido.
Y bueno,
puedo considerar que mis plegarias de venganza fueron atendidas, entrado el
siglo XXI, ya nadie escribe cartas, todo marcha por celular o por mail, los
carteros ahora son tipos de cara seria y aburrida, que deben vivir sus propias
vidas, sin poder sacar piques de los de las demás, entregando facturas a la
gente. Su mayor venganza consiste ahora en llevarlas vencidas.
En las
rondas de funcionarios, los más viejos cuentan a los carteros más jóvenes de
las buenas épocas, en que leían sobre las vidas de los demás, en que jugaban a
inmiscuirse en ellas, hacían apuestas sobre quien se levantaba a la minita de
tal, añorando esos tiempos en los que no sólo eran los que llevaban nuestras
botellas en el mar, en los que ellos se volvían nosotros.
En una de
esas charlas el cartero que se casó con mi mujer, si mi mujer, contó como una
tarde abrió una carta que iba para su esposa, que no llevaba remitente y en que
se leían solo 11 palabras.
- Ya lo se
todo, conozco su conspiración, cartero hijo de puta.
Pasado el
tiempo me consuelo pensando que el cartero hijo de puta tuvo que ser yo para
ganarse a esa señorita, así que en algún sentido, ella se volvió a enamorar de
mi.
Aquel cruce
de calles fue para mi nefasto, bueno, quizás no tanto así, cuando menos si lo
fue para mis relaciones con las mujeres.
En el
barrio había un pequeño micro centro en que en el transcurrir de dos o tres
cuadras de determinada calle se encontraban los bares, librerías, un banco, una
plaza y algún que otro sitio más.
Una vez
conocí a una mujer con la que todo parecía marchar viento en popa, recorrimos
todos esos negocios besándonos, tocándonos y haciendo toda la clase de
degeneradeces que a alguien de veinti tanto se le pueden permitir, hasta que
excediéndonos en el recorrido llegamos a la esquina en cuestión.
El semáforo
estaba en rojo, en ese color se quedó un par de minutos hasta que entendimos
ambos, tomados de la mano de que el artilugio estaba roto. Cruzamos la calle y
como una maldición bíblica el cielo se oscureció, la lluvia empezó a caer con
fuerza, una ráfaga de viento helado nos cortó los cuerpos pobremente vestidos
en aquel verano, Nacional ganó un clásico en la hora y quien sabe cuantas
desgracias más. El hecho es que en ese momento la rubia, de cuyo nombre no me
acuerdo, pero de sus curvas si, me soltó en el acto la mano, empezó a putearme
en varias lenguas, vivas y muertas y sin haber llegado aún a mitad de la calle
ya me había dejado.
La cosa no
terminó allí, las puteadas siguieron mientras me alejaba caminando cabizbajo
con la derrota en la mirada, la mano vacía de su mano y las ganas de voltear,
pues justo íbamos rumbo al hotel de la siguiente cuadra esfumadas, junto con el
amor que en algún momento había llenado esa relación.
Las escenas
en aquella esquina se sucedieron cada vez que distraídamente, o intentando
quitarle importancia al asunto se repetían con cada mina que de mi mano
caminaba rumbo al hotel.
El dios del
garche me tenía abandonado pensé para mis adentros. Cuando pude levantar la
mirada ante la mina número veinticuatro que me dejaba en aquellas condiciones
me di cuenta de que no era el único que al cruzar por esa siniestra calle era
dejado en medio de aquellas circunstancias. Las parejas que iban en auto se
bajaban de éstos para comenzar en medio de un griterío que no reconocía razas
ni clases sociales de amores que se terminaban.
Al
principio pensé que la maldición sólo funcionaba con las rubias, así que probé
con varios especímenes del sexo opuesto, y hasta con un marica que me tiraba
onda que atendía en la ferretería. Aquella maldición no distinguía nada, ni
siquiera a mi, se aplicaba a todas las parejas que iban por ese lado.
Incluso un
novio engañado se dio cuenta de que su novia lo cagaba con su mejor amigo
cuando al cruzar la calle la mina le empezó a decir de todo a ese supuesto
amigo, dejando el romance furtivo completamente en evidencia.
Una vez me
levanté a cierta señorita que estaba bastante bien, pero de la que me había
empezado a aburrir, así que le dije de ir al hotel que quedaba cruzando la
calle. Al instante el amor que ella me tenía se terminó y yo me vi librado de
aquella mala elección.
Otro día
pensé para mis adentros, en una relación de varios años que había empezado y
con la que cuidadosamente evité la esquina siniestra todo ese tiempo que la
mejor manera de saber si aquella era la mina para mi, la que finalmente estaba
enamorada de mi, tenía que hacerla
cruzar la calle y ver si me dejaba o no. Plan macabro y completamente estúpido
que ideé en el bar de un par de cuadras atrás por la quinta cerveza. Acto
seguido la mina de mi vida me dejó.
No podía
entender que estaba pasando, creí que todo podría tener algún tipo de lógica,
de alguna serie de hechos, cual algoritmos matemáticos que dadas ciertas
condiciones se cumplirían facilitando los trágicos desenlaces.
Alquile un
apartamento que daba al semáforo y con un montón de cuadernos iba anotando como
iban vestidas las parejas, intentaba luego hacer todo un trabajo detectivesco
que incluía averiguar todo sobre las vidas cuyas vidas amorosas se veían
truncadas. Que amigos tenían, en que trabajaban, si tenían hermanos, incluí
luego otra tarea de investigación que trataba de ver si las minas cogían bien o
no, de que forma acababan y un largo etcétera en un trabajo de campo que me
llevó un montón de años.
El tiempo
pasó, a la calle le cambiaron el nombre varias veces para ver si la maldición
dependía de algún muerto célebre y rencoroso que hacía que el hecho se desatara
y al final me encontré una mañana sólo en el apartamento, con sesenta y cinco
años y un fuerte dolor en el pecho.
La certeza
de que un paro cardíaco se cernía sobre mi maltrecho corazón y la estúpida
figura poética que vestía a la muerte como una dama que cual enamorada persigue
a los hombres en sus últimos momentos, salí a la calle dispuesto a cruzar por
la intersección y liberarme del mortal romance que la parca quería tener
conmigo.
A mitad del
cruce, ya con una sonrisa esbozándose en mi rostro creyéndome victorioso, un
auto a toda velocidad pasa, me hace volar por los aires y morir casi apenas
toco el suelo.
La pareja
que iba dentro se bajó del mismo y al instante un montón de reproches, insultos
en varias lenguas que alcancé a oír mientras la sombra se cernía lentamente.
Corría el
año 95 o 96 y mis trece o catorce años me traían con alteraciones hormonales
como a cualquiera.
En el
barrio, la hermana de una amiga, de un desarrollo bastante avanzado para su
edad era el objeto de deseo de la población adolescente del edificio. Una
delantera digna de Suarez y Messi, que no viene al caso.
El punto es
que en ese tiempo fuimos de viaje al Chuy con la familia, entre alguna Hering,
Garotos, ticholos, medias y calzoncillos se filtró la primera compra que
recuerdo haber hecho como regalo para una dama, el casete pirata del Unplugged
de Nirvana, yo sabía que a ella le gustaba y pensé en hacer mi inauguración de
intento de levante con el mencionado artefacto, así como también el disco de
Mamonas Assassinas comprado por mi viejo, que ya tendrá algún lugarcito quizás
en esta lista. Finalmente no me dio el cuero, el unplugged quedó en casa y pasado
un tiempo lo empecé a escuchar, el ambiente lúgubre que daba la cinta pirata y
su baja calidad me conquistaron, con una especie de encanto que trascendía al
mal audio.
Así conocí
a Kurt, Krist y Dave (amén del resto de los que estuvieron allí), época en que
internet ni se pensaba como algo cotidiano, para mi Nirvana era eso y me
gustaba.
Luego vino
el conocimiento de todos los demás discos, de la historia y todo lo demás.
Pero bueno,
la elección de este álbum es más bien eso que nos queda con el primer disco de
una banda que nos gusta que oímos, ese disco que se queda un poco con uno, deja
una marca y empieza a formar parte del soundtrack interno.
Si bien no
es un disco de estudio (y quizás si sea hacer un poco de trampa a este
listado), es la muestra de todo lo que podía sonar la banda, transmitir y deja
esa interrogante de cuanto más podría habernos dejado de no haber terminado el
Kurt como terminó.
Por un lado
esa anécdota... por el otro, la leyenda que cuenta del grito de arriba Peñarol
en los aplausos al final de Oh me! y si, es verdad, hay que prestar mucha
atención, escuchar con auriculares, o pegar el oído al parlante y entre los
aplausos y gritos, se encuentra el señor manya que deja la marca indeleble en
uno de los discos más importantes de la historia del rock, uno de los mejores
unplugged, sin duda, orgullo del carbonero grunge, que hizo que junto a esa
noche, quedara inmortalizada la presencia en el recinto de probablemente dos de
sus mayores pasiones, Nirvana y el aurinegro.
Así que por
todo esto, salud al manya que jamás ha reivindicado su autoría en este hecho,
que si supiéramos quien fue, correría con el grabador a entrevistarle y a
pedirle que al menos una vez más nos grite el "arriba Peñarol" que
dejó en el oído de todos, incluído el Kurt y registrado hasta el final de los
tiempos en este Nirvana MTV Unplugged.
Para este disco de los noventa iniciamos una nueva modalidad. Pedimos la ayuda de uno de los involucrados directos. En este caso entrevistamos a Pablo Faragó, guitarrista de Niquel y uno de los que hicieron el disco que nos ocupa, Pueblo chico infierno grande. Pero antes de dejarlos con Pablo, contarles un poco la opinión personal que sobre esta grabación tiene quien les escribe. Fue y es uno de mis discos preferidos del rock uruguayo, integrante sin duda de un top 10 y bueno, la banda me la hizo conocer mi padrino, que me regaló el disco Primate de Niquel y se convirtió en mi primer cd, con más rayas que las que he ido acumulando yo con el tiempo, pero aún escuchable.
Pueblo chico era uno de los cd de a bordo de mi camioneta para la ruta. Infaltable. Y bueno, una buena noche rompieron el vidrio de la misma y marcharon un montón de discos, entre ellos el pueblo chico... y así, con un disco del que ya no se consiguen copias terminó una parte de la banda sonora de mi vida. Ya lo recuperaré!!! Les dejo la entrevista a Pablo Faragó, que muy amablemente se prestó a contar un poco de historia, que muchas veces nos es ajena por el paso del tiempo y la poca info que hay sobre los discos uruguayos. Muchísimas gracias a él por la música y las palabras, un abrazo grande!
Hola Pablo,
antes que nada darte las gracias por responder a las preguntas, en este caso
estamos ante uno de los discos fundamentales del rock uruguayo de los 90
(porque no de la historia del rock de este país), Pueblo chico infierno grande,
de 1996. ahora viene lo pesado, las preguntas!
Coffee and
tv: A 20 años de la edición de Pueblo chico, en mi opinión estamos ante uno de
esos discos que son como la joya enterrada en la arena, que quizás figura en la
historia del como algo poco valorado, pero que si habría que hacer un top 10 de
discos de rock uruguayo, en el mío estaría seguro. ¿cómo te parece que lo ha
tratado el tiempo? ¿que opinión tenés del disco dentro de lo que ha sido la
discografía de Niquel?
Pablo Faragó: Creo que PCHIG es un
disco raro de Níquel, no creo que lo recuerde mucha gente, ya que está
discontinuado, además no tiene grandes éxitos, por lo que es un álbum más bien
para los que conocieron la banda, pero no es tan emblemático como Gusano Loco o
Gargoland, mi opinión es que es un disco hecho en un momento de abundancia de
recursos, ya que lo hicimos con un contrato internacional con la disquera BMG y
por lo tanto es un trabajo de estudio en el que nos sacamos las ganas de gastar
cuantas horas quisiéramos y hacer experimentos y cosas locas. Creo que si bien
es un material muy trabajado y abundante, hay otras ediciones que fueron más
importantes para la carrera de la banda.
Coffee and
tv: Pueblo chico, infierno grande. Además de buena frase para describir al
país, ¿como salió el nombre?
Pablo
Faragó: Esta es una pregunta más bien para Jorge Nasser, quien fue el que
propuso el nombre. Por supuesto que se basó en el dicho popular y era un guiño
sobre la idiosincracia del Uruguay, que tenía mucha importancia en la poética
de las canciones.
Coffee and
tv: Para mí Niquel siempre fue una banda de canciones, más allá que el estilo
se pueda englobar en rock, blues y un ahora fácil decirlo pop, Pueblo chico es
un disco de canciones, donde parece que podrían compilarse todos los géneros en
que se habían metido a lo largo del tiempo, ¿estás de acuerdo? ¿podría decirse
que sea el disco que mejor resume la carrera de la banda?
Pablo
Faragó: Estoy de acuerdo con vos que Níquel fue una banda de canciones, pero no
creo que sea el disco que mejor resume la carrera de la banda, repito, si bien
es un material muy trabajado y abundante, pero le falta un hit de contacto
masivo con la gente, que fue un sello de la banda y que en PCHIG, por diversas
razones, no llegó a concretarse... creo que Primate, una recopilación de temas
a lo largo del tiempo, retrata más fielmente la historia musical del grupo.
Coffee and
tv: ¿Veías a Niquel como parte de lo que era el panorama musical en el país en
ese momento? ¿o eran más bien como el bicho raro? , ¿Que bandas o solistas
recordás de la época que te gustaran?
Pablo
Faragó: Era una banda de alcance local muy importante para el momento aquél,
tenía muchos seguidores, una gran exposición pública, tocamos varias veces en
todos los departamentos del país, editamos muchos discos y realizamos un montón
de video-clips para reforzar la difusión, no, no eramos un bicho raro, al
contrario. En aquella época escuchaba mucho blues, Los Maestros clásicos, más
Buddy Guy, Vaughan (a quien afanaba todo, no solo lo guitarrístico, sino también
el look), Los Lobos, Johnny Winter, también el trabajo de Keith Richards
solista fue muy influyente, algo del garage rock como The Del Fuegos, REM,
también más a mediados de los 90, Soundgarden, fue una banda que me inspiró
mucho para lograr el sonido en los discos.
Coffee and
tv: ¿Cómo se grabó el disco? ¿que anécdota querrías compartir? ¿cual es tu
canción preferida dentro del disco? ¿que arreglo de guitarra es el que recordás
como el que mejor te salió, o en que canción Faragó metió un golazo de arco a
arco?
Pablo
Faragó: Se grabó en una cantidad impresionante de horas, hicimos un trabajo de
pre-producción importante, como maquetas de las canciones en nuestro estudio
privado y luego registramos todo en el estudio Sondor, más una sesión que
hicimos en el fabuloso estudio El Pie, de Lerner, con Alejandro de invitado en
voz y hammond en el tema “Tres veces nada”. El disco se grabó en tecnología
digital ADAT, que es la predecesora de la computadora, eran cintas digitales
super VHS que contenían las pistas de audio en grabadoras modulares de 8
canales, nosotros usamos 4, así que disponíamos de 32 canales digitales,
teníamos posibilidad de editar el audio, cosa que para el momento era muy de
avanzada, crear loops de sonidos, en fin, le sacamos mucho el jugo a todos los
recursos técnicos, usamos todo lo que habíamos aprendido tras muchos años de
sufrimiento en los estudios de grabación...
No tengo
una canción preferida en ese disco, hay una anécdota interesante, en el tema
“Loco por demás” hice dos tomas de la parte de guitarra, para seleccionar la
que estuviera mejor y cuando las escuchamos nos damos cuenta de que eran casi
idénticas, por lo que usamos las dos, poniéndolas una a cada lado del estéreo,
si escuchás con atención, se nota que son dos tomas distintas pero tocan todo
casi exactamente igual! Jaja...
Coffee and
tv: Siempre han tenido algún tema instrumental en los discos, pero Agua de
querétaro es como el tema perfecto para terminarlo, ¿como surgió la canción?
Pablo
Faragó: No, sobre Querétaro no me acuerdo como surgió la idea, pero es, como
todas las músicas de Niquel, de autoría de Nasser. Creo que en aquel momento se
hablaba mucho del poder curativo de un manantial de agua de ese lugar de Mejico
e inspiró la idea... lo hicimos más bien como una improvisación con guitarras
acústicas, luego agregamos grabaciones de gotitas de agua y yo toqué un órgano
con un parlante giratorio Farfisa que sonaba muy bien... me acuerdo que la
mezcla la terminaron Pato Dana y Nasser porque yo terminé agotado en la sesión
y me fui a mi casa...
Coffee and
tv: El sonido del disco parece ser el más logrado a nivel técnico de la banda,
de esos discos que se escuchan ahora y ni parece que fue grabado hace 20 años.
¿Hubo una búsqueda de que sonara como sonó? ¿Cuánto influyeron estudio y
técnico? ¿lo produjeron ustedes como los discos anteriores?
Pablo Faragó: Si, hicimos un trabajo
muy importante de producción, aplicamos todo lo que aprendimos en los años, nos
pelamos el lomo en las mezclas que hicimos
básicamente el técnico Gustavo de León, Nasser y yo. También dio una
mano, como siempre, Pablo Dana. Pero las decisiones de producción las tomamos
Jorge y yo, y no fueron pocas, queríamos que
sonara a nivel internacional, también la masterización nos llevó mucho trabajo,
fue un verdadero tour de force.
De todas formas no estoy conforme
con el sonido que se logró, creo que exageramos con la compresión, un mal
endémico que todavía sufren muchas bandas.
Coffee and tv: Si volvieras a
grabarlo hoy, ¿cambiarías algo?
Pablo
Faragó: Por suerte no tengo que volver a grabarlo, jeje. En cuanto a la
historia y la evolución musical de Níquel a lo largo del tiempo, y si una
máquina del tiempo me lo permitiera, cambiaría tantas cosas que seguramente no
lo reconocerían, pero eso no va a suceder, gracias a Dios. :) Lo que pasó pasó
y ahora hay que disfrutar el presente y también la historia, siempre
aprendiendo las lecciones...
Coffee and
tv: Para terminar y no sin antes darte las gracias por el tiempo, despachate a
gusto, contá lo que quieras sobre la grabación ,alguna anécdota de giras o lo
que te parezca que esté bueno para sumar.
Pablo
Faragó: Bueno, PCHIG es un disco hecho en un momento de gran desorden,
debilidad y decadencia en mi vida, consumía mucho alcohol y drogas, padecía una
neurosis aguda que afectaba negativamente todo lo que hacía, grabamos mientras
girabamos por todo el país, las sesiones fueron agotadoras, interminables,
bochornosas si se quiere, pero tuvo sus momentos de gloria, que recuerdo con
cariño, como la participación del gran Pappo en “Mal presentimiento”, que fue
el comienzo de una relación de amistad y de toques increíbles con el
desaparecido Maestro argentino del blues, también la sesión con Lerner fue
estupenda, ya nos conocíamos desde hacía años y es una persona maravillosa y un
artista estupendo. Como toda mi experiencia en Níquel, fue una mezcla
intoxicante de anhelo de tocar buena música, decadencia, frustraciones y
logros, casi en partes iguales... jaja. Por suerte, el presente es mejor! :)
Si bien el disco se puede encontrar en algún lado de la web, no lo tenemos completo como para subirlo, les dejamos algunos de los temas del mismo, disponibles por el sr. youtube
Y de bonus track, parte de lo que Faragó ha estado haciendo luego de níquel
90 discos de los noventa Segundo capítulo: Blur Blur Súbase el volúmen, póngase play al siguiente enlace para leer la nota:
Corre 1998 probablemente, en la computadora el juego FIFA 98 quedaba en el menú demasiado rato, el motivo, el tema que hacía de banda sonora a ese juego era Song 2 de Blur. Seguramente a más de uno le ha pasado. La cosa parece que fue así. No venía todo muy bien en la banda y al parecer el Damon le vino una especie de cuasi rompimiento amoroso con la mina de Ellastica (alias, su novia) y se fue para Islandia...pues si, que si hacía frío? posiblemente fue la primera pregunta que un Graham Coxon con más alcohol que sangre en el cuerpo le hizo al Damon cuando éste último sugirió que fueran allí a grabar el nuevo disco de Blur, el 5to en la lista. El disco menos ortodoxo de lo que era el britpop que la banda hizo hasta el momento, sin censurarse nada, funciona como una colección de sonidos diferentes, de temas que guardan entre ellos relación, pero con grandes diferencias, que aparte funcionan perfecto en un tracklist. Aparentemente song 2 también fue a entrada de la banda al mercado yanqui. que a quien le importa?, preguntarán ustedes... y tienen toda la razón. En fin, para mi, junto con el disco 13, los dos mejores discos británicos desde Los Beatles. Aparte de song 2, bettlebum, etc. Recomiendo especialmente dos temas del disco: Country Sad Ballad Man y You’re So Great Los dejo con Blur, de Blur. woooo joooooo!!!!!!!
Una de las fuentes y buen artículo para leer:
https://guilletek.com/2013/12/29/blur-blur-1997-8510/
Resulta que
este blog no se da por muerto y para este año el plan es realizar el ciclo
"90 discos de los 90" y bueno, es una colección de discos de esa
década que me marcaron, una lista tan personal como caprichosa, que tendrá músicos
de todas partes, de todos los idiomas, sin ningún tipo de censura, ni orden de
preferencia en las publicaciones, solamente capítulos de historia que está
bueno para compartir y dejar colgaditos. En el mejor de los casos habrá links a
los discos completos, en el peor, algún temita suelto. En fin, espero que lo
disfruten y les guste, quien quiera colaborar
con alguna anécdota o dato que enriquezca la lista, más que bienvenido
será.
Deskarado
La vela
puerca
Corría el
año 1996 cuando La Vela Puerca se presenta a un concurso de Bandas del programa
Control Remoto, con un video filmado del primer toque de diciembre del año
anterior.
Resultaron ganadores y se grabó el disco con el premio de horas de grabación,
convirtiéndose en uno de los discos icónicos del rock uruguayo.
La
trayectoria posterior de la banda ya todos la conocen. Quienes pusimos el disco
o cassette en esa época nunca lo hubiéramos imaginado, ellos tampoco.
Con ustedes Deskarado de La Vela Puerca, el primero de los 90 discos de los 90, por coffee and tv.
Bueno, antes que nada debo confesar que no soy muy adepto a esto de los blogs... aunque el amigo Anguila Yimeil, con su exquisito blog... hogar de reflexiones dignas de una anguila en tierra firme, me hizo cambiar de opinión y bueno, aquí está esto , que espero sea sólo el principio... el tiempo lo dirá...en fin, les doy y me doy la bienvenida a mi propio blog... que desde ahora es también de todos los que lo lean. Un abrazo grande y espero que encuentren algo bueno de todo esto...
"Luego volví donde el olvido, mi único amor correspondido" Des otra de Sabina (Me plantó la princesita azul)
"Los tipos duros no bailan un tonto puede aprender" De un tema de Ariel Rot (y a modus justificandis)
..”ando buscando una mujer tan puta como yo” De una de Sabina (Difícil enamorar alguna diciendo esto, no? aunque después si no lo decimos, nos tachan de poco sinceros...)
"Diez años después mejor dormir que soñar" de Calamaro con Los Rodriguez (triste, pero lamentablemente cierto)
"Y en el fondo es tan hondo mi dolor, porque me voy y no se puede cambiar de corazòn como de camisa, sin perder la sonrisa" En "honestidad Brutal" ya saben de quien...
"fui su medio limón su chérie su peor latin lover" (yo tambien se jugarme la boca, J. Sabina)
"Ya vendrán piernas mejores" Gregoria Samsa, poeta contempóranea