jueves, abril 11, 2024
Hijos del mar, Eté y los problems y Sebastián Tesera
jueves, mayo 25, 2023
Es ese vacío antes de dormir
Es ese vacío antes de dormir
En lo personal este 20 de mayo me encontró con mi hijo mayor de 11 años
en la ciudad de Paso de los Toros, estábamos de viaje hacia el norte y la idea
era parar en algún lado para participar de la marcha.
Apenas llegamos nos saludamos con las personas que allí estaban y nos
dieron una foto a cada uno, a Joaco le tocó la de Blanca Altman. La miraba con
curiosidad. Blanca tenía 26 años cuando fue secuestrada en Buenos Aires, donde
se había radicado luego del Golpe, y estaba embarazada de 3 meses, trabajaba y
era estudiante de sociología.
Allí más de cien personas caminamos por la Avda 18 de Julio de Paso de
los Toros, tomando luego la avda. de acceso a la ciudad hasta la plaza
principal.
Mi hijo iba haciendo preguntas, en cada pausa que se realizaba luego de
decir los nombres de nuestros desaparecidos y el posterior
"presente", Joaco lo decía fuerte, charlamos un poco y le fui
contando lo que sabía de aquella dictadura en la que nací y hasta mis dos años,
de los desaparecidos, de nuestro Oscar Baliñas.
¿Nosotros también somos familiares?
De alguna forma si, le digo. Le conté de los padres de mis amigos Diego
y Daniel, que habían sufrido la tortura y la detención pero que habían podido
salir.
¿Cómo hacemos para que esto no pase más? me pregunta serio. Tenemos
memoria, y seguimos marchando los 20 de mayo le respondo.
¿Y si vuelve a pasar?, ¿Qué hacemos?
pregunta de nuevo.
Se van con tu madre vos y tu hermano a
algún lugar seguro y luego vemos, le dije.
- ¿y vos? me pregunta.
Llegamos a la plaza y sonaba la memoria,
de León Gieco.
Mi niño se sienta en el piso abrazado a
Blanca, mientras se leía la proclama de familiares. Para cerrar el acto se dio
lectura a un poema escrito por Joaquina Goycoechea, nieta de Gustavo
Goycoechea, un isabelino desaparecido.
¿Cómo le sigo respondiendo sobre ese
horror que apenas si puedo imaginar?
Fuimos a cenar, mientras las preguntas
seguían y sus ojos cansados se fueron cerrando.
Esa noche fue la primera vez que fuimos
juntos a la marcha con mi niño, siempre por un motivo u otro él quedaba en
casa, esa noche dijimos "presente" juntos.
El ciclo de la tortura (Joaquina
Goycoechea)
Mi abuelo era un hombre inocente
que su única arma era su distinta forma
de pensar.
Laura, mi abuela que acababa de
experimentar el nacimiento de su primer y único hijo.
Estos padres primerizos que fueron
juzgados injustamente
por el gobierno de ese entonces.
Somos tantos los que queremos la verdad.
Las familias que siguen sufriendo.
La tortura que no termina.
Esos hombres encarcelados
que continúan sintiéndose poderosos
por tener la verdad y no decirla.
Las fotos en blanco y negro.
Que nos persiguen todavía.
Y esa flor que nunca estará completa.
El sentimiento de que algo falta.
Es ese vacío antes de dormir.
Las veces que dudé si se podía seguir.
Los carteles de verdad y justicia.
Que me deprimen, que ya la verdad se
está convirtiendo
en anhelos o deseos inalcanzables.
Que se ven tan lejanos ahora.
El terror que nunca se sepa la verdad.
Que los últimos dictadores caigan
y la verdad muera con ellos.
Mi deseo de conocerlos, de saber.
De saber si soy parecida a ella o si
tengo los ojos de él.
Las preguntas que me hice toda la vida:
¿Cómo eran?
¿Cómo sería tener la familia completa?
¿Porqué separar a un bebé de sus padres?
¿Qué hago con los días festivos?
Que, aunque sean comerciales duele que
no esté conmigo.
Agradeciendo un año más a todos los que
alzan su voz,
para gritar "presente" una vez
más.
Las marchas anuales,
que hoy llamamos marcha del silencio.
Que más que silencio se escuchan los
gritos de familiares y amigos
pidiendo la verdad un día más.
Y entender que el único silencio
es el de los corazones de las víctimas,
y el de aquellos que callan la verdad.
Comprender que lo único que me queda es
imaginarlos.
Como seres de luz.
A los cuales encontraré, del otro lado.
miércoles, octubre 05, 2022
De vinilos y recuerdos
La noche caía en Playa Verde, un pequeño balneario de la costa uruguaya en el invierno de 2008.
Era de fumar en la cama mientras escuchábamos un vinilo.
Ya con veintilargos fue la primera vez que de veras oía un disco de Alfredo Zitarrosa y a mi lado estaba la señorita que ha sido mi amor frustrado por causas atribuibles únicamente a mi.
Ella dijo, Zitarrosa es tan profundo, con una voz con un dejo de melancolía y tristeza.
Y terminó el disco, y éramos felices, y yo no sabía nada de todo lo que vendría después.
Esa noche tuve una conexión con la música escuchada de a dos que raramente volvería a encontrar.
Y nos fuimos a la cama e hicimos lo que dos personas que se quieren hacen en una cama, y todo lo demás vendría después.
Este es el disco, y cada vez que escucho a Don Alfredo vuelvo a esa noche, y a esa mujer.
lunes, agosto 29, 2022
¿Quién es Stella Tejera?
Quienes compramos libros en la feria, la mayoría de las veces usados muchas veces nos encontramos con la firma o alguna seña de los anteriores propietarios de ese nuevo libro que encontramos.
Hace unos días encontré un librito de Morosoli con cuentos y dentro venía un nombre de mujer, Stella Tejera. Vaya uno a saber porque me dio más curiosidad de la normal cuando me encuentro con la firma de la persona anterior en un libro. ¿Habrá sido la caligrafía? ¿alguna cuestión sobrenatural de viaje en el tiempo o de vida pasada? (por si acaso, a no preocuparse que esto jamás será un Paulo Coelho o Brian Weiss).
El libro fue editado en el año 1970, yo aún no había nacido, está bastante maltrecho (no negaré aquí el parecido).
¿Quién es o fue Stella? Porque mal o bien compartimos algo, que es el gusto por los cuentos de Morosoli, así que he aquí nuestra conexión cósmica, jejeje.
¿Nos habremos cruzado en algún domingo de feria mirando los mismos libros?
¿Habrá muerto siendo joven? No se me ocurre otra forma que no sea esa, o haber regalado el libro para que uno de Morosoli termine en un puesto de feria.
¿Quienes son esas personas que sintieron la necesidad de dejar su nombre en un libro que nos gusta? ¿Alguna vez tomaremos un café juntos y me lo contará?
Continuará... o no.
domingo, julio 17, 2022
Un viaje
Tendríamos entre diez y doce años, parte de nuestra diversión consistía en hacer jodas telefónicas, como cualquier niño de bien. Pero aquella tarde rompimos algo más que parte de nuestra infancia, rompimos una ilusión.
La cosa es así, planeamos la joda, que iba a ser llamar al azar a cualquier teléfono (fijo, obvio) y decir a la persona que llamábamos de un programa de Omar Gutiérrez (programa variado uruguayo que iba desde el mediodía hasta la tarde de lunes a viernes en aquellos tiempos).
Lo que no teníamos muy en mente era como seguir la broma, y mucho menos, como terminarla.
Fede intentó primero y nadie le atendió, así que me tocó a mi el turno, marqué los números al azar y me atendió lo que parecía ser una señora de pasados los 50.
Atiende, le digo:
- Hola señora, llamamos del programa de Omar Gutierrez para decirle que se ganó el viaje!!!
Pongo el auricular hacia el grupo de amigos y todos se ponen a aplaudir, a silbar, etc. en gran algarabía por el premio.
- ¿En serio? me dice la mujer con voz emocionada.
- ¡Claro que si señora! digo con voz de conductor de programa televisivo, ¡ganó! ¡ganó!
Seguían los aplausos y la algarabía en el falso estudio de televisión.
La mujer gritaba en el auricular, festejaba.
- ¡Gané! gritaba para el resto de su casa, ¡gané!
Yo la seguía arengando:
- ¡Ganó señora, ganó el viaje!
La mujer seguía contenta, su felicidad atravesaba el cable y me pegaba en el corazón, y en ese segundo me iluminé sobre como iba a terminar aquella llamada telefónica.
- Gané, gané seguía la mujer en una alegría brasilera.
- Ganó, ganó le respondía yo con una alegría fingida.
- ¿que gané? pregunta finalmente.
- Un pasaje a la puta madre que la parió y corté.
Todos en el living de mi casa se retorcían de la risa, a mi me empezó a entrar un sentimiento de culpa inexplicable.
Nunca más pude sacarme de adentro como aquellos segundos larguísimos de felicidad fueron arruinados por un pelotudo de entre diez y doce años que le hizo una llamada aquella tarde.
domingo, julio 10, 2022
¿estás bien?
Escuchamos música, charlamos, cenamos, reímos, tuvimos sexo (ella no acabó, yo por cuestión de principios, o más bien de finales, me abstuve) y caímos dormidos mientras afuera empezaba la tormenta.
Soñé con una señorita del pasado, estaba como en una especie de torre gigante, con escaleras de piedra en caracol que subían perdiéndose en la oscuridad. Ella iba más adelante, no la veía, pero sabía que huía de algo muy siniestro (y no era yo).
Subía lo más rápido posible, pero solo escuchaba su voz pidiendo ayuda.
El sueño siguió lo que dura una eternidad, no podía salirme, hasta que desperté en la oscuridad de una habitación desconocida, tendí la mano en la cama, me acerqué a la mujer que dormía a mi lado y le pregunté: - loquita, ¿estás bien?
Pero aquella señorita no era la que corría escaleras arriba en mi sueño.
Por suerte creo que no me escuchó, o al menos eso pareció.
Me acosté boca arriba y escuchando la tormenta afuera, viendo las gotas caer en el vidrio y el viento soplar con fuerza y la noche de repente se volvió un lugar tan solitario y triste.
martes, junio 28, 2022
Revólveres y rosas, Socio
Queridas, queridos, siguiendo con los mejores videos de la música uruguaya hoy nos toca un temazo de Socio, con un video muy bien producido que acompaña impecable.
miércoles, junio 01, 2022
Uno de los mejores discos del 2021, Ni tu, ni vos - Zambayonny y Rafa Pons
Queridos, queridas, hacemos una breve pinchada por uno de los mejores discos de aquel extraño 2021 en el que la vida se nos puso en un stand by rarísimo que empezó un año antes. Discos como este, libros y una dosis de "irresponsabilidad" de salir a tomar una y ver a los amigos para esquivar un poco la locura colectiva fueron lo que nos salvaron.
El retardado
No empezaré con grandilocuencias ni porquerías así. Aquella fue una época de mierda, salvo ciertas excepciones que no vienen al caso.
La adolescencia, como muchos otros momentos que se supone son los
mejores de la vida, en este caso como casi siempre... fue mentira.
Otra edad de oro con la que sueñan quienes tienen la edad mal llevada.
Aquel era un liceo bastante común, una especie de burbuja en la que a
uno le tocaba crecer.
Chicas de catorce y quince que ya tenían cuerpos por los que ahora solo
podría babear, casualidad será que era lo mismo que en ese entonces hacía.
Había tipos introvertidos, rubias que gritaban a los cuatro vientos sus
preferencias sexuales, idiotas que hacían gala de no haber usado jamás una
neurona, otros que ignoraban cuanto ocurría a su alrededor, los menos demasiado
conscientes de eso, chicas lindas, chicas con buenas tetas, profesores de todo
tipo, no así de color. Todos hablaban de borracheras, de drogas, de polvos,
pero nunca se habían echado uno, se les veía en la cara.
Como en todo liceo teníamos a nuestro propio retardado. Una especie de
fenómeno que vaya uno a saber de qué manera había llegado hasta tercer o cuarto
año en un lugar educativo, quizás hijo de una familia acomodada que pagaba por
sus pecados de esa forma, y es que el destino siempre tiene una forma bastante
divertida de hacer justicia. El idiota era una suerte de patrimonio de la
institución. En todo lugar así tiene que haber alguien tan desfavorecido para
que el resto de los imbéciles se sientan afortunados por haber nacido
“normales”, pero no para alertarlos del simple hecho de que podría ser
cualquiera el que estuviese en esos zapatos... si no fueron ellos fue solo
cuestión de lugar y de momento... pero más vale no pensar en esas cosas.
El retardado era algo grotesco en todos los sentidos, un tipo enorme,
pasado de peso, con granos llenos de pus cubriendo toda su cara como si de
escamas se tratara, siempre vestido de forma ridícula, pareciendo un niño de 8
años en lugar de uno de dieciocho con diez de retraso. Todos le trataban bien
aunque se olía a poca distancia la pena y el asco que por partes iguales
asomaba en los ojos de la gente. Las hermosas jóvenes de piernas perfectas y
tetas en punto de ebullición, tan angelicales, puras, la visión de cualquier
pervertido o violador que pensaría en hacer las peores chanchadas con ellas. A
mí solo me pasaba cuando me dirigían esa especie de mirada que te dirigen
cuando saben que están a miles de metros de altitud en relación a ellas, o
cuando el retardado , en pleno uso de su condición se les acercaba a decir
alguna estupidez. Apenas se daba la vuelta, ellas reían a sus espaldas y para
molestarse unas a las otras se decían que estaba enamorado de tal o cual... ¿Te
imaginas a Tiscornia encima tuyo?
Yo no solo imaginaba esa grotesca escena, sino que las imaginaba
disfrutándolo. Si las muy putas supieran lo que años después harán por un
pedazo de carne entre sus piernas, llorarían, se matarían en ese instante. Lo
imaginaba tocándoles todas sus partes, esa zona que reservaban para su príncipe
azul y no para el renacuajo que finalmente se las cogería, o un imbécil cinco
años mayor que les prometiera amor eterno y que luego de acabarles en la boca,
hacerles lo inimaginable en ese momento, les dejaría llorando, sintiéndose
sucias y en el peor de los casos con un hijo. Si, Dios tiene un extraño sentido
del humor.
Al igual que todos en su clase el retrasado moría por una muchachita de
quince, con un cuerpo perfecto y una cara mezcla de nunca tuve una pija en la
boca y de si la tuviera te vaciaría en dos segundos, una de esas combinaciones
perfectas. Ambar era una muestra del común de las chicas de su edad, ignorantes
de que a pesar de esa mente infantil ya tienen forma de mujer. Que detrás de
ese movimiento que hacen al andar, con las polleras yendo de lado a lado, tan
inocente, ese juego a ser sensual, en el mundo exterior les llevaría a tipos
adinerados que las violarían en cualquier situación conjuntamente con su
primera borrachera, o peor aún, se las cogería algún tipo pobre, o delincuente
común en una muestra de justicia social más que brutal, pero tan válida como la
quema de un banco o el derrocamiento de un gobierno corrupto. Resulta que los
que somos viejos verdes, ya éramos jóvenes verdes en aquel momento, y que
aunque ninguno lo admita jamás, esos pensamientos siempre se atraviesan en la
mente de un adolescente. La verdad era que todos queríamos cogernos a Ambar y
el retardado no era la excepción. Con una mezcla de infantil encariñamiento y
de asquerosa sexualidad reprimida la veía pasar con sus amigas, mientras de su
boca se escapaba casi que de forma gutural, como un gruñido, acompañado de un
torrente de baba que le caía por la comisura de esos labios excesivamente
gruesos y mordisqueados un Ammmmmmbaaaaaaa, a lo que alguno de los desterrados
sociales que solían juntarse con él, por lo general niños de primer año
acompañaban con bromas sobre – está buena la ammmmbaaa ¿verdad Tisco? Como
estaría para hacerse una rusa con sus tetas. A lo que el retrasado respondía
con una sonrisa siniestra, como si todo eso de su limitación mental fuese una
treta, mostrando al monstruo que afiliaba sus dientes detrás de aquella
cordillera de granos asquerosos que recortaban su cara.
La primer desilusión
amorosa fue cuando para su cumpleaños los compañeros de clase no tuvieron mejor
idea que la de montar una farsa en la que Ambar estaba enamorada del imbécil y
para hacerlo más real aún, la convencieron, previas cartas falsas de amor que
él leía con el mayor de los orgullos mientras que los espectadores, conteniendo
las risas, escuchaban divertidos. Dicen que quiere tener un hijo contigo, en
serio, le decía un gordo que quedaba por fuera de todo en aquel lugar, menos
cuando de joder a Tiscornia se trataba. Es que resulta que para reírse del
pobre imbécil se anotaban todos los otros desplazados, los que a pesar de ser
“normales”, eran objeto de burlas de los demás, de los tipos populares, de las
pseudo estrellas de fútbol, de los niños de buena familia y hasta de los
profesores. El joderle la vida a Tiscornia era casi como su único momento de
escapatoria, lo único que les hacía sentirse parte de toda aquella mierda.
Como todo lo que parecía bueno que le iba a ocurrir a Tiscornia, aquella
farsa terminó mal, cuando al enterarse Ambar de que aquella broma iba en serio
le dijo frente a frente, ¿te viste en el espejo, como podría alguien querer a
un monstruo como vos? ¿que quiero un hijo contigo? De seguro sale tan espantoso
y retardado como vos. Preferiría meterme un pescado muerto en la concha antes
de que me toques una teta. Se dio media vuelta mientras todos los imbéciles
reían al unísono. El retardado se quedó sentado en un banco, mirando fijamente
la nada, las lágrimas cayendo por su cara y con la mayor tristeza del mundo
aquel asqueroso Ammmmmbaaaaa se transformó en un ambaaa... cada vez más bajito.
Pasada media hora, y como aquello ya no tenía gracia, le convencieron de
que había alguien de segundo año que le estaba haciendo burla. Mierda, que era
retardado, pero con un orgullo demasiado grande que contrastaba con su falta de
inteligencia... y es que la puta naturaleza compensa. Aquel pobre infeliz de
segundo fue bolsa de boxeo del retrasado. Aquel tipo flaquito, que no era más
que un niño adquirió la cara de Ambar, la de los tipos deportistas, la de los
otros desplazados que reían de él, la del mundo entero... y luego de dejarlo
tirado y escupiendo sangre por la boca, Tiscornia era de nuevo un héroe, todos
le vitoreaban, coreaban su nombre y aquel momento fue perfecto para él.
Yo era una especie de cosa fuera de lugar, iba a los deportes, pero no
era deportista, estaba solo, pero tenía algunos amigos, prefería leer, pero no
era discriminado, yo sólo buscaba un sitio tranquilo, lejos, y entonces en una
noche de las que había partido de basquetbol en los que yo corría como si de
una maratón se tratara, dejando a un lado la sutileza que se supone caracteriza
al juego, para ir sin ton ni son con la pelota, rebasando defensores a toda
velocidad, para llegar un par de segundos antes debajo del aro e intentar
embocar esa pelota excesivamente grande dentro de un círculo de proporciones
similares, para fallar una y otra vez el tiro, hasta que llegaban todos
alrededor y yo agotado y desilusionado perdía el balón, miraba hacia afuera, a
donde el entrenador. Ya ni siquiera me dirigía la mirada. Un muchacho más alto
y más flaco estaba en la línea, había un cambio, yo sabía que era por mí. Al
parecer estaba destinado a ello. No había cosa que pudiera hacer para
cambiarlo, siempre alguna mierda conspiraba para que pasara. Terminó el partido y entonces había como una
hora hasta que empezara a jugar la clase de Tiscornia.. si, es que hasta el
retardado participaba en los deportes y cumplía con la finalidad del mismo
mucho mejor que yo. Al menos era grande y con esa cara de enajenado que ponía,
con el sudor cayendo a chorros por su cara, realmente asustaba. Cuando
Tiscornia entraba en la cancha, las chicas gritaban su nombre, los deportistas
le animaban, todos estaban de su lado. La otra cara de la moneda: todos se
reían de él, era como un espantoso espectáculo en un circo de fenómenos. Pasen
a ver al hombre de dos cabezas, al enano con la pija de 50 cm., a la mujer
barbuda, al adolescente con cabeza de feto, al viejo que no puede morir...él
era el eslabón perdido.
Aquella hora fue una de esas que uno espera borrar de su mente para
siempre. Resulta que había un pendejo dando vueltas en una de esas barras que
separan la cancha de lo que son las gradas por fuera, a metro y poco del suelo.
Barra en la que el pendejo se daba una vuelta con su cabeza pasando a
centímetros del piso, en un círculo casi perfecto, del que se incorporaba
sonriendo y ante la mirada de aprobación de todos los presentes. Yo estaba un
poco lejos, sentado, con la decepción del que no entiende un deporte sin pasión
como aquel, viendo la escena.
Tiscornia se apareció en el lugar y entre los aplausos a uno de los
pendejos se le ocurrió decir, - A ver Tisco, ¿podés hacer eso? A lo que el
retrasado contestó con su estúpido orgullo, - claro que si.
Acto seguido todos los imbéciles allí reunidos lo vieron tomarse con las
dos manos de la barra. Apenas si tenía poco más que la altura de sus rodillas,
pero el muy imbécil intentó dar la vuelta, en la parte más baja, su cabeza se
dio contra un borde metálico de la plataforma de madera que sobresalía del
suelo. El retrasado cayó al suelo abriendo la boca como un pescado recién
sacado del agua y de su cabeza salía un río de sangre. Al principio todos
rieron como seguro reía la masa mientras los nazis capturaban judíos para
llevar al campo de concentración. Las risas cesaron cuando el estúpido de casi
dos metros movió su cabeza dejando ver el charco que se formaba alrededor. El
miedo los invadió por completo, yo solo podía ver la escena, no se me ocurrió que
hacer, enseguida apareció el entrenador, llevaron a Tiscornia a lavarse,
apareció la ambulancia, se lo llevaron.
El técnico nos juntó a todos, y a punto estuvo de cagarnos a trompadas,
nos lo merecíamos, los que empujaron al imbécil a hacer la acrobacia y los que
no hicimos nada por detenerla, los que desde lejos observamos nada más, porque
realmente nos importaba una mierda aquella basura.
Por supuesto que enseguida me sentí una porquería, así me siento quince
años después.
El retrasado volvió a clase una semana después. Vaya uno a saber que le
había dicho el doctor. Lo cierto es que apareció con la cabeza completamente
vendada, no podría hacer deportes por seis meses, quizás por el resto de su
vida, no se sabía demasiado bien aún. Pero aquello fue la novedad durante un
tiempo. Todos le paraban para preguntarle con fingido interés que le había
ocurrido.
Pah, que cagada, perdoná por haberte hecho hacer eso, disculpas y caras
graves por doquier... El técnico dejó de tratarnos como hasta ese entonces.
Entonces no me di cuenta, pero tenía razón, aquello le daba el mismo asco que a
mi ahora. La repugnancia hacia nosotros le salía por los poros. El retrasado
seguía yendo a las prácticas, pero las chicas ya no gritaban su nombre con
cánticos burlones, ya nadie le preguntaba cómo estaba y unos meses más tarde,
el retrasado, desafiando todas las advertencias volvía a jugar al basquetbol,
luego al fútbol y así en una especie de espiral suicida... ser un espectador es
una mierda, y él lo sabía. De a poco todo volvía a la normalidad, si es que así
puede llamarse
Casi a fin de año,
Ambar tenía un aspecto más sombrío, ya no venía con esas medias transparentes,
esa pollera corta se había convertido en una que le llegaba por las rodillas,
la camisa desprendida que mostraba un perfecto escote era un busito azul que
llevaba puesto hasta con más de veinte grados de temperatura. No se juntaba más
con el resto de las chicas populares.
Para mi estaba más linda así, natural.
Seguro que le habían echado el primer polvo, la primera desilusión,
estaba adelantada del resto de las chicas y la única alternativa que encontró
fue el aislarse, irse lejos.
El año terminó y con él salí del liceo, había pasado una puta etapa.
Comenzaba el mundo real, ese que también da asco. Todo un universo de
responsabilidades ineludibles, de caricias que esperan algo a cambio, de
tristeza por nada, de trabajos sin sentido, de noches escribiendo para eludir
cuanto ocurre alrededor, eso que tan poco me gusta.
Fue en una de estas noches que recordé a Tiscornia. Acto seguido me
acordé de Ammmmbaaaaa y de que sería de ella ahora, a los veintipico.
Ojalá que estuviera acostada en un sucio colchón, con las piernas
abiertas, mientras le hacen una buena sesión de sexo oral, pero de ese sexo
lleno de insatisfacción, y que recuerde al retrasado, con el cuerpo llenos de
marcas por la edad, por los polvos violentos, que se vea a si misma diciendo
¿quién podría quererte? Preferiría meterme un pescado muerto en la concha a que
me toques una teta. Y que por su cara, el rímel barato se corra como si de
petróleo crudo se tratase mientras las lágrimas ruedan por su mejilla...
y que no pueda acabar.
miércoles, noviembre 17, 2021
la vecina solo lava ropa cuando llueve
La vecina
solo lava la ropa cuando llueve, y la cuelga mientras cae la llovizna. Yo creo
que no es normal, pero me pasa lo mismo con la madre de mis niños y con varias
ex. No, no que laven la ropa cuando llueve, más bien lo otro, que no están bien
de la cabeza.
Estoy
sentado en un Burger King con mi niño, comiendo hamburguesas con papas fritas (¿que
más sino?). En la calle, en la vereda de enfrente un flaco con pinta de haberse
esnifado e inyectado toda la droga del mundo está sentado pidiendo monedas, con
la vista perdida y vidriosa enfocada al medio de la avenida, o a la nada misma.
Con Joaco
charlamos un rato mientras un poco de ketchup se desliza por la comisura de su
boca. Está contento, estoy contento, estamos bien.
Se acerca
una empleada del Burger, yo estaba ojeando la Orsai recién comprada de segunda
mano justo en la página de una ilustración de tetas, cambio de página.
Nos
pregunta como estuvo todo, muy rico respondemos. La señorita nos da charla,
como si le pagaran para ello (y si, parece que es para eso que le están
pagando), de todos modos es muy simpática, nos sigue charlando y me pregunta si
quiero echar un polvo en la parte de atrás de la cocina, entre cajas de hamburguesas,
le respondo que claro que si y cuando voy a pararme caigo en la cuenta que no
dijo eso, que en realidad preguntó si quería llenar una encuesta por celular.
Error el
mío, ya le había dicho que si, siempre tuve problemas para decir no a las
señoritas lindas y simpáticas.
Me instruye
sobre como entrar a la aplicación, empieza la encuesta, ella me guía como si
fuera yo más tarado de lo que en realidad soy, se arrima un poco, yo me dejo.
Casi estamos pegados.
Demoro un
poquito cada vez que respondo la pregunta, las leo como si de veras me
importara, ella me ayuda. Se arrima un poco más, yo sigo pensando en ese polvo.
Ella decía que si prefería las hamburguesas o las papas. Al ratito me dice:
Terminamos, me reí. Yo todavía no, casi le respondo.
Nos
agradece mucho, la despedimos. Vuelvo un rato más a mi revista, mi niño termina
de comerse los hielos del refresco.
Miro hacia
la vereda de enfrente y allí está el flaco hecho pelota, ahora tiene un cigarro
en la boca. ¿Cómo carajos hizo para llevarse un cigarro a la boca? Omití
contarles que el tipo no tiene brazos, nada, desde los hombros no sale ninguna
extremidad. El cigarro está apagado, me imagino que cae un rayo del cielo y se
lo enciende. Pero no, lo escupe apagado. Obvio, no podía prenderlo.
Pobre
flaco, no puede prenderse un cigarro, acto seguido pienso, ni hacerse la paja.
jueves, junio 17, 2021
11 de abril Matanza de Salsipuedes
El genocidio cultural
Hay muchos puntos de controversia incluso hoy sobre el hecho que durante muchísimo tiempo se llamó la "Batalla de Salsipuedes" y que conviene aclarar.
La palabra batalla tiene un significado como el combate de dos o más contendientes en donde cada uno de ellos intentará derrotar al resto.
En Salsipuedes lo que existió fue una traición y un engaño, no una batalla.
Desde el principio el Presidente Uruguayo convocó a los caciques y sus guerreros con el pretexto de iniciar una nueva incursión en territorios del Imperio del Brasil, fuera para recuperar una vez más los Siete pueblos de las Misiones Orientales, ubicados en el actual Río Grande del Sur, como para recuperar cabezas de ganado en esos lugares.
Los indígenas concurrieron al sitio de reunión y entregaron sus armas al inicio de la misma, que fue transcurriendo entre antiguos compañeros de armas, de batallas reales que databan desde los tiempos Artiguistas y que continuaron con el mando de Rivera al frente de contingentes que también integraban los charrúas. Hubo alcohol, hubo compartir, pero la intención del Presidente no era otra que lograr que se bajara la guardia y que entrara el ejército que escondido mantenía en la zona, a cargo de su sobrino Bernabé Rivera.
El resto de la historia ya la seguiremos contando, ahora nos vamos a desviar al otro punto de discordia en el discurso oficial, que data del mismo 1831, ese que dice que no fue un Genocidio lo que se hizo contra el pueblo charrúa, aduciendo que la intención no era la de exterminar a todos sus integrantes, y que en el hecho del 11 de abril de 1831 tan solo habían dado muerte a cuarenta indígenas y dado captura a otros trescientos. La verdad es que el genocidio tiene muchas acepciones, y una de ellas es la que se define como Genocidio Cultural.
Ya en 1933 surge este concepto y se identifica como la deliberada destrucción del acervo cultural de un pueblo, sea por la cultura material, tangible, así como las costumbres, historias y hasta la lengua.
Eso es lo que fue Salsipuedes, el inicio del Genocidio Cultural de la Nación Charrúa, con el fin deliberado y expreso de eliminar para siempre su forma de vida, sus raíces y su cultura en el más amplio sentido de la palabra. En esa traición primera, de antiguos jefes en batalla, de compañeros en las guerras contra portugueses primero y brasileños después es que se mata una cantidad importante de los hombres guerreros y caciques, se captura familias enteras, separándolas luego para ser vendidas o regaladas a familias para su servicio doméstico, para las tareas rurales y hasta para enviarlas a altamar a servir en barcos.
Las familias fueron separadas, los niños y niñas separados de sus madres, sus padres asesinados u obligados a escapar, los ancianos muriendo a lo largo de los trescientos kilómetros que hubieron de recorrer hasta Montevideo.
Se hizo una persecución de todo lo que definió la cultura Charrúa, su idiosincracia, su forma de vida, sus costumbres y su lengua, condenando a los supervivientes a ocultarse y a perder con el tiempo todo rastro de su pertenencia étnica.
No hay lugar bajo este cielo
Lo que vean desde ahora tiene dueño
Campamentos decadentes
Quisimos enseñarles y no aprenden
(1)
Una vez concluída la lucha por la Independencia con la creación del incipiente Estado Uruguayo luego de la Jura de la Constitución de 1830, los Charrúas, otrora compañeros de batalla de la época Artiguista, siendo parte fundamental en su ejército y en la lucha por la emancipación primero, integrando las líneas de los 33 y junto a Fructuoso y Bernabé Rivera entre otros comenzaron a ser considerados como un elemento que ya no tenía utilidad ni cabida en la sociedad y el mundo "civilizado" que se pretendía.
Se consideraba la forma de vida de esta etnia como una forma "salvaje", en la que no se respetaba la propiedad privada, consideraban ésta tierra y todo lo que contenía como naturalmente propias, usando el ganado que hacía dos siglos pastaba sin ningún dueño para su alimentación, por su cultura de cazadores -recolectores. No reconocían patrones ni jefes, se aislaban en sus tribus para mantener su forma de vida, cultura y sociedad.
Con las fronteras ahora aseguradas con el Brasil, los indígenas guerreros, que no se asimilaban a la idiosincracia y religión de los conquistadores ya no eran necesarios, y no sólo eso, ahora eran una amenaza para el nuevo Estado.
Ante este descaro, esta falta de respeto a la propiedad privada, los hacendados fueron insistiendo en la necesidad de tomar acciones contra el Pueblo Charrúa, antiguos habitantes de estas tierras, cuya población según estimaciones no superaba las 500 personas, que habían combatido dando su vida contra el invasor, hasta que en 1831, a un año de instaurado el Estado, su primer Presidente Fructuoso Rivera toma cartas en el asunto, de la forma más bárbara posible, a traición y engaño.
Dicen que lo pedía la gente bien
en nombre de la patria y dios (2)
Hacia fines de marzo se inició el plan mediante el cual se reuniría a todos los caciques y guerreros charrúas en un sitio a fin de realizar la "limpieza" pretendida por las clases dominantes criollas.
Fructuoso Rivera solicitó a la Asamblea General autorización para salir al frente del Ejército a la campaña a fin de solucionar desórdenes, ocultando deliberadamente la verdadera razón de su misión.
Los Rivera y la oficialidad del ejército nacional tenía gran ascendencia sobre los Charrúas, fruto de las muchísimas ocasiones en las que como compañeros de armas participaron para la defensa del territorio durante décadas.
Ese río es necesario
El plan era sencillo: juntar a la indiada con el pretexto de que la Patria los necesitaba para realizar la reconquista de las Misiones Orientales, que antaño pertenecían a la Banda Oriental y que los portugueses habían conquistado.
En el año 1828 los charrúas ya habían integrado las fuerzas que al mando de Fructuoso Rivera las había recuperado para que luego sirvieran de moneda de cambio para devolverlas al Brasil al fijar las fronteras y que se encuentran en el actual Río Grande del Sur.
Aunque levantó sospechas en algunos caciques la gran mayoría concurrió y se reunieron en un bucle del arroyo Salsipuedes con gran parte de sus familias y cientos fueron a lo que a la postre sería una gran traición.
“... pero el Presidente Rivera llamaba en voz alta de "amigo" a Venado (cacique charrúa) y reía con él marchando un poco lejos, y el Coronel, que nunca les había mentido, brindaba a Polidoro con un chifle de aguardiente en prueba de cordial compañerismo.
En presencia de tales agasajos, la hueste avanzó hasta el lugar señalado, y a un ademán del cacique todos los mocetones echaron pie a tierra. Apenas el General Rivera, cuya astucia se igualaba a su celeridad y flema hubo observado el movimiento, dirigiose a Venado, diciéndole con calma: "Emprestame el cuchillo para picar tabaco". El cacique desnudó el que llevaba en la cintura y se lo dio en silencio. Al cogerlo, Rivera sacó una pistola e hizo fuego sobre Venado. Era la señal de la matanza". (3)
Rivera había concurrido con pocos hombres para no levantar sospechas, una vez ejecutada la pantomima por el Presidente, que consistía en simular defenderse ante un ataque a cuchillo por parte del cacique Venado, la fuerza comandada por Bernabé de mil doscientos soldados, que estaba oculta, aparecieron rodeando a los Charrúas.
Las cifras oficiales hablan de 40 muertos y 300 prisioneros (mayormente mujeres, niños y ancianos) por el lado de los indígenas y apenas 9 heridos y un muerto por las fuerzas gubernamentales.
A Polidoro si,
dale un aguardiente y reí
Demostrá quien sos
aquel sangre fría traidor
y olvidá, que una vez fue un amigo fiel
de este escuadrón también (4)
La Matanza no terminó en Salsipuedes. Algunos lograron escapar, y otros pocos caciques que habían desconfiado y no fueron continuaban vivos y libres.
Hacia mediados de 1832 Bernabé Rivera marcha a Santa Rosa para combatir una sublevación indígena, triunfa en su cometido y el 20 de junio da con un grupo de charrúas aparentemente dirigidos por Polidoro a los que persigue hasta la hondonada de Yacaré Cucurú, desoyendo la alerta de que se trataba de una emboscada.
Allí le dan muerte a Bernabé Rivera en venganza por los asesinatos a traición y el robo de sus familias.
"No se dispersó tan solo a la nación Charrúa, disgregando sus tribus. También se destruyeron sus familias, se mató o espantó al hombre, o se lo encarceló y se lo cedió a capitanes de ultramar y se separó a la madre de sus hijos y a los hermanos entre si. Se los dejó a cada uno, sin que importara la edad, afrontando a solas un mundo hostil a cada una de sus costumbres." (5)
Existen sobre la matanza de Salsipuedes variadas fuentes, en varios puntos contradictorias entre sí sobre detalles de qué caciques estaban presentes, algunas hablan de dos o tres sitios cercanos donde en esos mismos días se asesinó a otros grupos, etc.
Y también peligrosas justificaciones de esta barbarie llevada adelante por el Presidente de la República y sus secuaces. La mayoría van por el lado de un concepto de "civilización" cuando menos cuestionable y por otro lado otra en la que se justifica mediante una "falta de utilidad" para este mundo de determinadas formas de vida, que encierran dentro una concepción de que solo tendrían derecho de vivir los pueblos y culturas que sirvieran al sistema y les fueran funcionales.
La siguiente declaración fue hecha en pleno siglo XXI:
" No hemos heredado de ese pueblo primitivo ni una palabra de su precario idioma..., ni aún un recuerdo benévolo de nuestros mayores españoles, criollos, jesuitas o militares, que invariablemente los describieron como sus enemigos, en un choque que duró más de dos siglos y los enfrentó a la sociedad hispanocriolla que sacrificadamente intentaba asentar familias y modos de producción, para incorporarse a la civilización occidental a la que pertenecemos.
... Organizada la República, le tocó a Rivera librar en 1831 la tan discutida campaña, aprobada por unanimidad del Parlamento, sin una voz en contra, dado el clamor del vecindario en campaña.”
(6) Julio María Sanguinetti, 19/4/2009
Tales son las aberrantes palabras que este expresidente de la República (en dos ocasiones) declaró.
Así mismo, tergiversando absolutamente en cuanto a lo dispuesto por el Parlamento (al que se le ocultó la intención de esa campaña) y también en cuanto a la falta de voces disidentes, habiendo en la época indignación en el trato de los prisioneros y luego al conocerse, por la forma en que se ejecutó la matanza. Así mismo es igual de rechazable la idea de que cualquier pueblo o cultura solo tendría un derecho a existir por el legado material que deja.
Resulta francamente peligrosa la forma de pensar de este tipo de personas, y más aún cuando entre quienes lo practican se encuentra una persona que accedió a la Presidencia de este país.
Es una suerte que no estemos dos siglos atrás en el tiempo, pues la acción de este expresidente ante una asamblea de un sindicato cualquiera sería equiparable a la de su predecesor y fundador del Partido Colorado, Fructuoso Rivera.
Y que enceguecido completamente niega en este pensamiento, la ríquisima historia y el ejemplo que su propio Partido ha sabido dar de ciudadanos comprometidos con su gente.
Bienvenidos al entierro
Y al eterno funeral de este payaso
Bienvenidos compañeros
Para ver a este Don Juan y sus lacayos
Fue por los mandamás
Los que se avivan más (7)
"- ¡Ah, Josefina! se quejó una vez. ¡Si tu hubieras visto como llegaron esos desgraciados a Montevideo.
¡Con decirte que me enteré de que ya estaban en la ciudad, por el asqueroso hedor que entró por la ventana y que fue inundando cada vez más mi dormitorio! Bastante después los cascos de los caballos, los pasos, los grilletes y el alboroto de la gente. ¡Seis meses después a muchos de ellos no los hubieras reconocido! ¡Lavaditos, con el pelo bien cortado, vestidos con toda decencia, casi gorditos! Arrodillados con toda devoción y comulgando, ¡Apenas se diferenciaban por el pelo chuzo y la piel oscura de nuestros mejores niños!”
(8)
El terrorismo de Estado
Como en épocas posteriores, los hechos relatados pueden perfectamente asimilarse al concepto de Terrorismo de Estado.
Un Presidente de la República violando absolutamente la Constitución de 1830, que garantizaba los derechos de los habitantes de la Nación, un Presidente que le oculta al Parlamento las intenciones de una campaña militar, que mediante engaños y traición realiza matanzas, captura y esclaviza un pueblo entero.
Así nació nuestro Estado, siempre debemos recordarlo y también recordar todas y cada una de las veces que la historia nos lleva de nuevo a ese lugar, para repetirlo. Y lo peligroso que es que existan opiniones y justificaciones en las que deja entrever la incapacidad moral absoluta de muchas de las personas que ejercen y ejercieron labores de Gobierno y de poder, incluso en la actualidad.
Ya que si no somos capaces de reconocer el gérmen de la discriminación, el absoluto desprecio hacia las personas que según su opinión "nada tienen de utilitario para la sociedad civilizada", estaremos condenados a repetir esta clase de actos.
Por eso es que este 11 de abril recordamos a quienes fueron asesinados a traición y exterminados como cultura, a quienes fueron esclavizados y hasta incluso vendidos a extranjeros para ser exhibidos como vestigios de una raza "extinta" en París, por eso es que el terrorismo de Estado es tan peligroso, porque casi siempre queda impune, porque siempre atenta contra los más débiles, porque siempre encuentra formas de justificarse y de reproducirse.
“Imaginémonos que la Emboscada del Salsipuedes, que fue el comienzo de una serie de emboscadas y de crueldades sin límite, por ejemplo, el secuestrar niños y hacerles olvidar su nombre y su identidad entregándoselos a familias ricas de Montevideo como mascotas. Los charrúas sobrevivientes de Salsipuedes fueron los primeros desaparecidos del Uruguay. Salsipuedes es la primera acción del terrorismo de Estado en Uruguay”
(9) Gonzalo Abella en 'Mañanas de Radio”, CX 36 7/4/2014
Imágen, La izquierda diario
http://www.laizquierdadiario.com.uy/A-187-anos-de-la-matanza-de-Salsipuedes
Notas, Fuentes y Bibliografía
(1, 2,4, 7 ) Extracto de la canción Polidoro, La vela puerca
(3) Acevedo Díaz, Eduardo, “la cueva del tigre”, Revista Plan Agropecuario, número 50, pp. 43-45
https://www.planagropecuario.org.uy/publicaciones/revista/R50/R_50_43.pdf
(5, 8) De Mattos, Tomás, “Bernabé, Bernabé”, 2da. vers. 2000
(6) Sanguinetti, Julio María, “el charruísmo”, Editorial Diario el país, 9/4/2019
https://historico.elpais.com.uy/09/04/19/predit_411886.asp
(9) Abella, Gonzalo, entrevista en “Mañanas de Radio”, CX 36, 7/4/2014
http://www.radio36.com.uy/entrevistas/2014/04/09/abella.html
Otras fuentes:
Más sobre el horror de Salsipuedes,
https://chancharrua.wordpress.com/mas-sobre-el-horror-de-salsipuedes/
Nación Charrúa, entrevista a José Picerno
https://www.facebook.com/Nacion.Charrua/photos/a.282912196705/10152465589701706
El paso de Yabebirí
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¡Rayas! ¡Quiero paso!
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¡No hay paso! - respondieron las rayas.
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¡No va a quedar una sola raya con cola, si no dan paso! rugió la tigra.
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¡Aunque quedemos sin cola, no se pasa! - respondieron ellas.
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¡Por última vez, paso!
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¡NI NUNCA! - gritaron las rayas.
(Horacio
Quiroga, El paso del Yabebirí)
Todo comenzó con la propuesta de crear una Ley de Urgente Consideración, una vez ganadas las elecciones por parte de la Coalición Multicolor. En campaña no se hizo una sola mención a lo que dicha ley contendría. Los y las votantes firmaron un cheque en blanco.
A las promesas de que no se tocarían las partidas de Gasto Social, Educación y Vivienda los siguió la Ley de Presupuesto, que tiraba por tierra toda promesa electoral e impartía recortes feroces en todas las áreas del Estado, exceptuando las referentes a gastos de Defensa.
Si bien es mucho lo que se puede hablar sobre estos temas, en esta primera reflexión haremos un breve repaso, que profundizaremos en futuras publicaciones, para informar sobre lo que implican en la vida de todos y todas las uruguayas, analizando la LUC por área temática, de cara al próximo referéndum.
Y llegó la pandemia
En un contexto en el que todos los Estados del mundo han dejado de lado los recortes y han potenciado al Estado Nacional y sus estructuras, como forma de paliar la emergencia sanitaria, social y económica, el Estado uruguayo innovó haciendo caso omiso de esta realidad y mostrando su verdadera intención en cuanto a cuáles eran para el gobierno las prioridades y las emergencias: el salvataje de los empresarios privados y la garantía de mantener y mejorar sus márgenes de ganancia, en base a exoneraciones impositivas, subsidios y privilegios. Todo esto en detrimento de la verdadera emergencia, la social, que implica a las necesidades populares. Estaban orgullosos de eso pero tuvo sus consecuencias cuando la gente necesariamente tuvo que salir a trabajar para parar la olla. Porque mientras el estado guardaba la plata, quien paraba la olla fue la solidaridad de la clase trabajadora y las organizaciones sociales.
De esta forma, la excusa de la pandemia (tan real en todas sus dimensiones) les ha servido para llevar adelante toda una serie de normativas que atentan contra el pueblo, los servicios públicos y principalmente contra todas y todos los trabajadores. Se cercena la capacidad de las empresas públicas de brindar el servicio en beneficio de la gente, con una rebaja del sueldo real que todos y todas estaremos pagando hasta el año 2024. Las certezas de lograr esa recuperación son como una bruma, nada nos garantiza que en ese año se recupere el salario perdido, lo que se encuentra condicionado a la marcha de la economía (REGLA FISCAL).
La era de la motosierra
En la misma línea, se recortan derechos, como el consagrado en el artículo 38 de la Constitución que se modifica con una ley que deja más dudas que certezas, sobre cómo esto podría impactar en la situación de emergencia sanitaria. Esta ley no define medidas objetivas sobre el concepto de aglomeración, ni cuál sería el motivo para la aplicación de las multas (que van de 30 a 1000 UR), ni cuál el órgano encargado de su fiscalización y resolución. Lo que evidencia la discrecionalidad y el difuso criterio al momento de su aplicación. Lo anterior se suma a la ya recordada norma que prohíbe la apertura de bares, pubs, etc., pasada la medianoche (la Ley Cenicienta).
Esta prohibición transitoria no parece ser otra cosa que una medida que busca coartar el derecho de reunión, lisa y llanamente, y que bien podría aplicarse a innumerables fines, como el derecho a manifestarse.
Este no es el presupuesto que la gente votó...
Con este presupuesto el gobierno incumple varias promesas electorales. En campaña electoral se anunciaba un enorme recorte que, se prometía, no afectaría en nada los recursos destinados a las políticas sociales. Sin embargo, la mayor parte de los recursos que se recortan salen de las necesidades en salud, educación y vivienda. Ya la propia Ministra de Vivienda aclaró que de las 50 mil viviendas prometidas apenas se proyecta cumplir con la mitad, contando incluso las que ya dejó en construcción el gobierno del anterior. Y si bien se garantizaba que no iban a sufrir salarios ni jubilaciones, de la aplicación del presupuesto surgirá una pérdida del salario real de los trabajadores públicos, y de las proyecciones presupuestales, y por lo mostrado en las pautas salariales, una pérdida de salario privado, que impactarán perjudicando también a jubilados y pensionistas. Este no es el presupuesto que la gente votó. (1)
En marzo de éste año, cuando la primera ola de la pandemia hacía estragos en el mundo, el gobierno decretó un tarifazo (o como le gusta decirlo a ellos, adecuación tarifaria) que elevó los costos de los servicios públicos entre el 7 y el 10 %, por primera vez en quince años, por encima de la inflación, en un contexto de miles de trabajadores y trabajadoras en el seguro de paro. En campaña, el Partido Nacional se rasgaba las vestiduras diciendo a los cuatro vientos que no aumentarían las tarifas públicas ni se crearían nuevos impuestos.
A esto se suma, a fines de marzo, el descuento de entre el 5 y el 20 % de los sueldos de todo el sector público, cuyos ingresos superaran los $ 100 mil afectando además a las jubilaciones por un plazo de dos meses. Esta medida dejó por fuera únicamente a policías, soldados y personal de la salud. Además, no contemplaba ningún tipo de situación familiar o vulnerabilidades existentes en los núcleos familiares afectados. Cabe recordar también que en este tiempo todas las mutualistas enviaron trabajadores al Subsidio por desempleo.
Ahora sí, siempre con la máxima de que en esta crisis las trabajadoras y trabajadores debían ser solidarios, con el fin de crear el fondo Coronavirus. Un fondo que no explicitaba las áreas en las que sería volcado y que en la práctica se limitó a una multiplicidad de exoneraciones, subsidios y privilegios a empresas privadas, las que ya se habían ahorrado millones de dólares en el envío de miles de trabajadores al Subsidio por desempleo.
Como si esto fuera poco, se presentó un nuevo agravante: la falta de negociación con los trabajadores, prescindiendo de cualquier tipo de ámbito al respecto, cuestión que incluso fue mucho más lejos cuando en diciembre de este año y a instancias del ministro de Trabajo (Mieres) se decide con los votos de la coalición en el Parlamento, que los salarios vacacionales que debían pagarse a todos los trabajadores del sector privado por licencias generadas en 2019, podían trasladarse sin más hasta diciembre de 2021. Una situación que ya era ilegal al llegar a mediados de diciembre. Igualmente muchísimas empresas no pagaron esa partida. Recordemos que miles y miles de trabajadores y trabajadoras no pudieron gozar de sus licencias por haber sido enviados masivamente al seguro de paro.
Una vez más, los y las trabajadoras pagan la crisis.
Esta es otra concepción innovadora del gobierno de la coalición multicolor, que sigue con la idea de Robin Hood pero al revés, quitándole a los pobres para darle a los ricos. Por decreto, legalizando lo ilegal..
Una vez más, sin ningún tipo de negociación, violando absolutamente los principios de negociación colectiva, imponen por ley, ataques directos a la clase trabajadora.
Estado mínimo y represión
El contraste de presupuesto entre los distintos sectores del Estado evidencia cuales son las prioridades del gobierno.
El Ministerio del Interior está autorizado a contratar hasta 1000 policías retirados y en el Ministerio de Defensa, los rubros asignados serán destinados para el aumento del salario del personal subalterno y para el personal que realiza funciones de control fronterizo. Contrastaría la contratación de 1000 policías más con el recorte y pérdida de vacantes en el resto del estado, en particular los 640 que se perdieron en el BPS y los más de 150 becas y pasantías se daba al mismo tiempo que se duplicaban o triplicaban los seguros de paros y los subsidios por enfermedad, así como el registro de cierre de empresas, entre otros.
Mientras tanto...
Los y las empleadas públicas tendrán una pérdida salarial en 2021 ya que el aumento que recibirán se determinará restándole a la variación del Índice de Precios del Consumo (IPC) de 2020, el centro del rango meta fijado para este año.
La ley de presupuesto a su vez habilita a declarar excedentarios a funcionarios públicos, lo cual junto a las disposiciones de la LUC que impiden la total renovación de cargos de aquellos que se jubilan, impactará en una reducción de la plantilla. (2)
Como una de las medidas sociales, se postergaron por tres meses los pagos de préstamos del BROU a empleados y jubilados, que en la práctica no significó una postergación, sino una refinanciación, permitiendo cobrar más intereses a la larga.
También se realizó postergación de pago de préstamos a empresas y los jubilados en BPS, no pudiendo renovar en diciembre por no llegar al número de cuotas pagas, ¿no sería esta situación más apremiante que la de marzo?, ¿no serían medidas a repensar ?
La Ministra de Economía dijo públicamente que su gestión deberá medirse por el éxito en bajar la inflación y reducir el déficit. Para el gobierno, los equilibrios macroeconómicos pasan a ser -ya no una condición necesaria para el buen funcionamiento de la economía- sino la finalidad y objetivo último de la política económica: ya los mercados se encargarán de todo lo demás. (3)
A esta altura del partido está más que claro a quienes se pide el ajuste del cinturón y quienes (sectores empresariales y grandes capitales) están exentos de contribución en estos tiempos tan difíciles. Y es que como gusta decir a mucha gente, crisis significa oportunidad y está más que claro quienes son los y las que se están beneficiando en esta pandemia y los que están perdiendo derechos e ingresos.
La LUC
(Ley de ¿Urgente Consideración?)
Previo a esta situación, fue votada la LUC, que contiene en su cuerpo más de 400 artículos que comprometen todas las áreas de la sociedad, menos (claro está) los grandes capitales y lo empresarial.
Se crean normas represoras y autoritarias, justificando un accionar desmedido en las fuerzas policiales y militares, que ya están teniendo efectos en la sociedad. Se recorta la participación de trabajadores en numerosos ámbitos del Estado y se plantan las semillas para la privatización de numerosas empresas públicas entre sus objetivos principales.
Así mismo, se agrega el urgentísimo artículo reglamentando la creación del chorizo casero (de veras esto era urgente), la portabilidad numérica en cuanto a la telefonía, ya Antel de todos ha pedido 250mil clientes (permitiendo mayor competencia en detrimento de ANTEL) y un larguísimo etcétera.
Los y las trabajadoras vemos (y a partir de enero, aún más) un ajuste en nuestros salarios. Pero no es el gran patronal privado el que sufre un ajuste, no se trata de un ajuste sobre el sector privado, se trata de un ajuste al trabajador privado, a este es a quien ajustaron, al que le rebajaron el sueldo, lo enviaron al Subsidio por desempleo, lo despidieron y perdió el empleo.
Los grandes capitales siguen ganando lo mismo o más que antes. (4)
...la referencia de ajuste al privado es al ajuste que los hace la patronal privada contra el obrero: el que recoge basura del contenedor, los trabajadores tercerizados, los más de 100 mil despidos, sobre ese sector privado, sobre la clase obrera es donde aplican el ajuste. El ajuste es sobre el nene descalzo que se desarrolla o no se desarrolla, corriendo por calles de tierra. No están hablando del sector privado que viaja en sus aviones particulares, el que tiene mansiones, grandes depósitos bancarios, propiedades en el exterior con piscinas y palmeras. Toda esa historia, ese relato para enfrentar el trabajador privado con el público, diciendo que el público es un privilegiado, es la imagen que quieren vender, para dividir y derrotar a los trabajadores de conjunto, primero a un sector luego al otro. Es cierto que hay trabajadores que son privilegiados en los altos cargos, que por lo general entran a dedo, puede haber como en todos lados quienes trabajan poco, pero no son la mayoría. Puede haber excepciones como en todas las cosas. Pero no es la realidad. (5)
Para
cerrar...
-
¡Paso de nuevo!
-
¡No se pasa!
-
¡No va a quedar raya, ni hijo de raya, ni nieto de raya, si no dan paso!
-
¡Es posible!, respondieron las rayas. ¡Pero ni los tigres, ni los hijos de tigres,
ni los nietos de tigres, ni todos los tigres del mundo van a pasar por aquí!
Así
respondieron las rayas. Entonces los tigres rugieron por última vez:
-
¡Paso pedimos!
-
¡NI NUNCA!
Y la
batalla comenzó entonces
Horacio
Quiroga
Es hora de que las rayas comencemos a velar por nuestros derechos, porque los tigres no pasarán, no será el pueblo quien pague la crisis. Lo ganado no se debe perder. Es una lucha desigual, pero también es cierto que las rayas somos muchísimas más que los tigres y también somos quienes dictamos los verdaderos destinos de nuestro país, somos nosotros y nosotras las que ponemos o cambiamos los gobiernos, estos pasan, las rayas permanecemos.
Referencias
(1) El paso del Yabebirí es un cuento de Horacio Quiroga, incluído en el libro Cuentos de la Selva de 1918
(3) http://www.laizquierdadiario.com.uy/Un-presupuesto-de-ajuste-y-antipopular
(5) y (6) https://www.ist.uy/presupuesto-del-gobierno-ajuste-recortes-y-privatizacion/
¡Y el pueblo dijo no!, Plebiscito 30 de noviembre de 1980
Hola queridos y queridas, iré subiendo los artículos que escribí para el boletín de la Asociación de Trabajadores de la Seguridad Social.
Este es un pequeño relato cotidiano, sobre la votación en el Plebiscito de 1980, en el que el pueblo uruguayo le dijo NO a la Dictadura.
Complicidad de un pueblo unido
Fue la primera vez que mis viejos votaron, hacía casi una década que el sufragio no era un derecho de la gente, pero aquel día fue el elegido por una dictadura llena de confianza ciega en su poder para legitimarse y perpetuar un control militarista y transformar al país en una suerte de democracia títere tutelada por las Fuerzas Armadas.
Era el año 80 y mis viejos eran compañeros de trabajo en el BROU de Pando, o seguramente en esas épocas ya casi algo más, aún faltaban un par de años para que yo naciera.
A mi madre le tocó votar en la Escuela de Piedra Alta, a cuadra y poco de su casa, en su familia había llegado la real cara de la dictadura. Yolanda una compañera maestra de mi abuela había sido torturada, no había dudas de que votar aquel día.
Había mucho miedo, todos temíamos un fraude electoral.
Ese mediodía mi viejo fue a la mesa, él muy temprano no se levanta nunca dice sonriendo.
"cuando voté supe que ganaba el no, en la fila había como una especie de complicidad y una alegría contenida, todos nos mirábamos como jugando al serio, pero perdíamos, y ganábamos, porque con esa sonrisa apenas mostrada sabíamos que estábamos juntos".
Es difícil poder expresar esa complicidad de la sonrisa me cuenta.
No podías hablar, había muchos milicos de civil, además de los de uniforme, así que nunca podías estar seguro. Hablar era peor que violar los dos metros de la pandemia me dice y peso las palabras.
Y veo el paralelismo.
Le tocó votar en el cine Ambassador, que ya no existe más, en Julio Herrera y Obes entre 18 y San José.
Nunca más volvió a ver esa complicidad entre la gente, esa alegría de ir a votar, ese No bien fuerte, ese No a la dictadura.














